Proyecto Avioncitos de Colores: Introducción de Física e Inglés para estudiantes de 5to y 6to grado.

 


El día de hoy ocurrió algo muy importante en mi vida y quiero compartirlo con ustedes: regresé a mi escuela primaria, U.E.E. "Amparo Monroy Power", en donde estudié desde Preescolar hasta 6to grado. Ciertamente, he estado de paso por mi escuela muy poco tiempo en otras oportunidades hace un par de años (como para las votaciones). Sin embargo, hoy fue diferente.

Dato importante:  antes mi escuela solía ser llamada “la escuelita” por las personas que habitan en la zona. Así que de ahora en adelante acá en el blog la volveré a llamar así también.

Han pasado casi 12 años desde que me gradué (me gradué en el 2014). En estos 12 años he vivido muchas cosas y aprendiendo muchas más, y una de las que más quiero resaltar es que me convertí en Ingeniera Aeronáutica, sin embargo, volver a estar allí y sentarme en los banquitos del patio, se sintió cómo un viaje en el tiempo y sentir que era una niña otra vez. Hoy tuve el honor de presenciar la formación a la hora de la salida cuando se canta el Himno del Estado Aragua, puede sonar dramático y cliché, pero fue inevitable emocionarme y que me dieran muchas ganas de llorar porque no había vuelto a presenciar esa escena en más de una década.

Estuve caminando por el patio a media mañana y fue algo agridulce. Los juegos de "avioncitos" pintados en el suelo, en los que salté y jugué con mis amigas, están hoy casi borrados. No se perciben de todo el uso que se les ha dado. Recuerdo el día en que los pintaron, estaba en 2do grado, pero en mi mente está el recuerdo intacto de los colores vivos y muy llamativos que solían tener.




Mientras recordaba mi paso por la escuelita, recordé a mi maestra de 1ro, 3ro y 6to grado.

Siempre dicen que todos tenemos una maestra que nos marca de por vida, y es real. En mi caso, la maestra Leidy, marcó mi vida. Ella es alguien a quien recuerdo con muchísimo cariño. Recuerdo sus clases y el trato tan bonito que tenía con todos nosotros. Tuvimos la suerte de tenerla como nuestra maestra en tres oportunidades: 1ero, 3ero y 6to grado. Ella nos vió crecer y avanzar hacia la siguiente etapa: el bachillerato. Lamentablemente, mi maestra ya no se encuentra en el mismo plano terrenal que nosotros. Realmente espero que en donde esté, sepa que desde acá hay alguien que la admirará siempre por su inmensa vocación. Espero que esté muy orgullosa.

Estuve aproximadamente 6 horas allí y ese tiempo me hizo recordar muchas cosas del pasado que no cruzaban por mi mente en más de una década, recordé lo feliz que fui con mis amiguitos jugando hace muchos años atrás mientras veía a los niños jugar y correr en el patio a la hora del receso. Y ciertamente, fue muy impactante volver a ver a una de mis maestras otra vez después de tanto tiempo. Y para mi mayor sorpresa, ¡Ahora es la maestra de 6to grado! (Ya van a leer por qué este dato es importante)

 


Cómo les escribí unos párrafos más arriba, esta vez fue diferente. Fui con una misión personal de la cual quiero escribir muchísimo y quiero documentarla acá, es algo que genuinamente me llena de alegría y orgullo. Además está totalmente alineada con el propósito de Making STEM Girly, por ello, este proyecto es sumamente importante para mí.

He decidido iniciar un programa voluntario de Nivelación en Física e Inglés para los estudiantes de 5to y 6to grado de mi escuelita, para ambos turnos. En mi escuelita no se imparten estas asignaturas (ni en mis tiempos ni ahora).

Mi objetivo es que cuando los niños lleguen al liceo la Física no sea algo extraño y completamente nuevo, quiero que sea una herramienta para ellos, de manera que puedan entender el mundo que nos rodea y cómo funciona.  Igualmente quiero que el inglés sea una herramienta que les permita comunicarse con el mundo exterior, como todos sabemos, el inglés es fundamental y prácticamente un idioma universal en el mundo académico y profesional.

Quiero que los niños sepan que estas materias no son difíciles, son las herramientas claves para poder construir sus propios sueños. Esta mi forma de honrar a todas las maestras que me enseñaron durante años, también de retribuir en forma de gratitud a la institución que me formó y me permitió ser quién soy hoy.

Sobre todas las cosas, regreso a la escuelita para demostrarles a los niños que una ingeniera o un ingeniero puede nacer en cualquier pupitre. Yo misma estuve sentada en donde están ellos hoy.

Ayer, 24 de febrero de 2026, empezó este proyecto. Regresé al lugar en donde mis sueños despegaron hace más de una década para asegurarme de que los niños sepan que la ciencia o la tecnología (y cualquier cosa que se propongan) está a su alcance, no hay impedimento alguno por el lugar de dónde venimos ni los recursos que tenemos.

Regresé a la escuelita no solo como ingeniera, sino como un testimonio vivo de que es posible lograr nuestras metas a pesar de las circunstancias y adversidades. Este es el propósito detrás de Making STEM Girly: humanizar las carreras STEM, enseñar desde el amor y demostrar que el camino hacia la excelencia también puede tener forma de avioncito de colores.

Hay una frase que leí y quiero compartir: “Para volar alto, primero hay que creer que el cielo nos pertenece."

 

¡Nos leemos pronto! 🫂🩷

Publicar un comentario

0 Comentarios